La quiebra de España en datos reales

Los datos reales de la crisis española o por qué nadie quiere invertir en España

La banca: Vendedores de humo

A estas alturas ya es redundante señalar que la banca española es una de las grandes lacras de la economía española, además de ser gran parte de la causa y mantenimiento de la crisis crediticia. Pero no por menos vamos a dejar de explicar uno de los motivos por los cuales la banca española puede acabar en bancarrota valga el juego de palabras.

La quiebra de España en datos reales

En primer lugar, la banca española no tiene a quien financiar de manera fiable. Con una tasa de paro del 23% sobre el papel y de más del 25% en números absolutos ( no se cuentan trabajadores en ERE o en cursillo en las cifras oficiales), no hay ningún trabajador que de garantías de devolución de un préstamo, por lo que todos y cada uno de los préstamos que pueda conceder la banca a trabajadores serán de dudoso cobro, y por lo tanto dejan de formar parte de un activo atractivo convertible a un paquete de inversiones.

Los bancos tampoco financian a autónomos. Ya es legendario el tiempo en que los autónomos tenian línea de crédito para llevar adelante sus proyectos. El gran riesgo de que estos no cobren sumado a la gran cantidad de empresas que se dan de baja hace que la banca les deniegue el crédito.

La suma de estos dos factores nos deja ante la imposibilidad real de que la banca obtenga benedicios por medio de préstamos en un largo periodo de tiempo.

España también entrará en quiebra por sus empresarios

La mentalidad española es la repera, sobre todo la de los empresarios españoles. Para empezar, en años de bonanza los empresarios españoles dedican su capital a aumentar productividad de manera desmedida en un intento vano de acaparar el mercado. Además, el empresario español también deslocaliza sus empresas mudándolas al extranjero. En cambio, la mentalidad del empresario español en malos tiempos es la de despedir o cerrar la empresa, prueba clara de una falta de ética empresarial y de planificación en la mayoría de los casos.

Un caso flagrante lo tenemos en el sector del azulejo. La Comunidad Valenciana, y más en concreto la provincia de Castellón ha perdido más de un 40% del empleo del azulejo por cierre de empresas, pero estas empresas tienen filiales en medio mundo. El sector del azulejo español ha pasado de ser puntero a estar por debajo de otros paises como China, Vietnam, Argelia o brasil cuyos empresarios están asociados con los mismos empresarios españoles que han cerrado o disminuido considerablemente la producción en España.

España compite de forma desigual en Europa

Hasta Marruecos tiene más privilegios a la hora de exportar sus productos a los paises del norte de la UE. Así como existe un tratado de comercio de productos en la UE, en el cual se cobran aranceles a los productos provenientes de fuera de la misma Unión, este se aplica en gran medida sobre aquellos que compiten contra la productividad de los paises del norte de la misma como la tecnología, la automoción y demás industrias, pero no se aplican en el mismo rasero en agricultura y ganadería, astilleros, pesca o el azulejo.

Esto produce un desfase en cuanto a exclusividad de compra/venta de productos en relación a los productos del norte o el sur de Europa, dejando indefensa la economía española que ha aceptado esto para alcanzar una mayor cantidad de ayudas a estos sectores, pero que ahora está pagando con creces.

Todos estos datos convierten a España en un país improductivo de cara a los róximos años, mermado industrialmente, con una gricultura en desventaja y una alarmante fuga de cerebros y de empresas.